Por: Lcdo. Gabriel Cordero

La cultura en Venezuela es muy diversa, gracias a la mezcla de costumbres y tradiciones que como en todo país Latinoamericano son marcadas, por sus manifestación culturales.

Esta danza tradicional tiene al menos 400 años de antigüedad, su nombre proviene del tambor que se utiliza en la interpretación de los cantos característicos del baile africano, “El Tamunango”. Esta expresión cultural está constituida por siete sones que se van realizando a lo largo de la procesión en honor a San Antonio, cada una precedida por una salve y la Batalla la cual es ejecutada por dos hombres que simulan pelear con garrotes, que marca el inicio de la danza, éstos utilizan dos varas durante esta simulación, al mismo tiempo, dos personas cantan a dúo siempre con versos libres alabando al santo.

Siete sones para San Antonio

Los sones de negro constan de siete bailes que ejecutan de diferente manera cada uno, se denominan El Yiyivamos, La Bella, La Juruminga, La Perrendenga, El Poco a Poco, El Galerón y El Seis Figurao.

El Yiyivamos: Es la danza que va dirigida por una persona quien lleva el canto y mando debido a que ordena al bailador que figura realizar, en la ejecución de este son el paso es corrido y rápido.

La Bella: Es el son más conocido a nivel musical, debido a sus versiones realizadas por diferentes agrupaciones, es un baile de galanteo libre y alegre en el que danzan alternadamente las parejas al ritmo de los cantos de la agrupación, los versos de este, sólo los cantan 4 parejas quienes van contrapunteando al son de la música y se contestan uno con el otro.

La Juruminga: Es el único son que inicia y termina con alguna faena de la vida cotidiana del campo, figuras y cánticos a las labores del hogar de la mujer y las tareas agrícolas del hombre.

La Perrendenga: El cantante crea alegres y originales coplas, mientras que la pareja baila suavemente floreando continuamente las varas, es considerado un son de figuras libres donde la mujer coquetea con el hombre.

El Poco a Poco: Es el son menos convencional por la capacidad histriónica que requieren los participantes, esta danza es igualmente dirigida por el solista y consta de dos etapas; los calambres, el hombre simula un temblor que le recorre el cuerpo y el caballito, donde la mujer finge dominar al hombre.

El Galerón: Asemeja el baile del Joropo larense donde participan varias parejas en el cual, el hombre busca deslumbrar a la mujer con sus destrezas. Además de lo antes mencionado, este son tiene similitud con el baile de salón de la cultura europea.

El Seis Figurao: Esta danza realizada por tres parejas de bailadores, es considerado el son más llamativo del Tamunangue, debido a que en su desarrollo y bajo la guía de una de ellas, se realizan de 32 a 36 figuras entre las parejas, constituye el último baile del Tamunangue.

Todos estos sones van acompañados de instrumentos de percusión como; lo son las maracas y el tambor, y de cuerdas se emplea el cuatro y el quinto. Los instrumentos varían según la agrupación al igual que las voces que lo acompañan, ya que se cantan estribillos cortos o largos entre los que se dan gritos y falsetes.

Cuando se proclamó El Tamunangue Patrimonio Cultural de la Nación se hizo con el objetivo de, “fomentar la investigación, educación y protección de ésta manifestación cultural, a través de una gestión integrada con la comunidad y los cultores populares que garanticen la sustentabilidad de esta expresión”, por ser una importante fiesta popular.