Mv: Marietta Valenzuela

Los cachorro de perro son capaces de aflorar muy bonitos sentimientos en sus futuros propietarios de quererlos y acariciarlos, estos tiernos animales son una gran responsabilidad.

El cachorro es un ser vivo inquieto e incansable. Sus primeros días en el hogar pueden oscilar entre la más absoluta tranquilidad a una frenética actividad que ponga a prueba nuestra estabilidad física y mental.

Al momento de querer adquirir a un cachorro, es vital que logres ver un poco más allá de tu momento actual. Intenta imaginar el futuro a su lado, con los buenos y no tan buenos momentos. Si te cuesta visualizarlo, dale la oportunidad a otra persona, que tenga la plena seguridad de querer tenerlo a su lado.

Porque son seres vivos que pueden acompañarnos durante muchos años y su crecimiento saludable, dependerá completamente de los propietarios.

Algunas de las situaciones que pueden experimentar los cachorros y por las que acuden a la consulta del veterinario, suelen ser los choques eléctricos, la ingesta de objetos extraños y en algunos casos, por ingerir sustancias venenosas que podrían generar las convulsiones, explicaremos brevemente cada caso:

Choque eléctrico:

Lo sufren con frecuencia los cachorros mordisqueando los cables de lámparas o conexiones eléctricas y después de recibir la descarga, el animal se desploma tieso. Antes de tocar al perro debe desenchufarse el aparato al que le mordió el cable, por favor llame de inmediato a su médico.

Cuerpos extraños:

Una de las consultas más frecuentes al veterinario tiene que ver con el alojamiento de cuerpos extraños, tanto en perros como en gatos. No es recomendable que jueguen con juguetes pequeños, que en caso de ser tragados podrían causar asfixia.

Convulsiones:

Durante las convulsiones el perro cae en un estado de inconsciencia que le impide saber lo que está pasando, por ello debe colocarse sobre el piso para evitar que se haga daño.